Apenas dos temporadas en la estructura sub23 han sido suficientes para descubrir la gran calidad humana y deportiva del sevillano David Martín Romero. El de Mairena de Aljarafe afronta esta temporada el salto al profesionalismo de la mano del EOLO-KOMETA Cycling Team tras dos cursos en el equipo amateur que apadrina la Fundación Contador con Rafa Díaz Justo en la dirección. Su debut, inicialmente previsto para la Clàssica Comunitat Valenciana 1969, se vio aplazado por una caída en los últimos días de la concentración de pretemporada en Oliva Nova Beach & Golf Resort. Finalmente se concretó en la última edición del Tour of Antalya turco.

En la prueba otomana, Martín Romero ha firmado su estreno en el pelotón profesional. “Es cierto que no era una carrera de un nivel altísimo, con los mejores corredores o las principales escuadras, pero los rivales siempre son los rivales y en cuestión de competición no hay nadie pequeño. Las sensaciones de estos días han sido muy gratificantes. Me he encontrado muy bien, sobre todo con respecto a gente que lleva más tiempo corriendo entre los profesionales”, indica.

¿Nervios? ¿Dudas? ¿Problemas para conciliar el sueño el día anterior? “Si soy sincero, a la primera etapa no llegué ni nervioso ni preocupado ni nada de eso. Simplemente estaba tranquilo. Estaba confiado en que lo podía hacer bien. Estaba allí en la salida, antes de la primera etapa, miraba a mi alrededor y me decía ‘vaya, pues sí que lo he conseguido’. Las ganas de correr en profesionales eran inmensas. Mucho más nervioso estuve cuando me comunicaron que daba el salto, que al final suponía lograr lo que siempre había perseguido”.

En Antalya Romero se ha visto bien. “Físicamente me he encontrado bien y además he tenido la gran fortuna de estar rodeado de compañeros magníficos. Me ha gustado especialmente de esta carrera la cercanía de los compis. En todo momento me han ayudado, me han orientado… Me han hecho competir mejor. Es bonito, muy bonito. Yo soy un recién llegado a la categoría y que un chaval como Giovanni Lonardi, que encima viene de ganar hace unos días, me diga cómo hacer las cosas, me orienta para que las haga bien… Pues no tiene precio”.

De su primera experiencia como profesional en tierras turcas también se lleva buenos recuerdos en la retina. “Sobre todo de los paisajes. Hemos ido por sitios impresionantes. Unos acantilados enormes, unas playas muy sugerentes, unos monumentos realmente hermosos… También me ha impactado algún contraste, como ir por sitios donde se ve cierto nivel de riqueza y un nivel de vida más alto y, poco después, en otros donde veías a chavales pequeños trabajando en el campo o junto a la carretera”.

[📷 Sprint Cycling Agency]